¿Cómo habla el periodismo occidental de África?

17 febrero 2022 • Ética y libertad de expresión • by

La cobertura mediática de África a menudo se considera sesgada, eurocéntrica e insuficiente. Investigadores de la Universidad de Stanford han examinado la manera de cómo la prensa francesa y británica presentan las noticias africanas y, también, verificaron hasta qué punto la cobertura merece su reputación.

Muchos críticos están de acuerdo en el carácter supuestamente indiferenciado, racista y condescendiente de la cobertura de los medios de comunicación occidentales del continente africano: los media a menudo retratan a África como un «país» homogéneo. Esta perspectiva se ha convertido en un mito generalizado [1],según el británico Martin Scott de la Universidad de East Anglia (Escuela de Desarrollo Internacional). Este «mito» no tendría un fundamento empírico, escribió en un ensayo publicado en 2015.

Otro investigador, Toussaint Nothias del Centro de Estudios Africanos de la Universidad de Stanford, sin embargo, cuestiona el argumento de Scott. Recuerda las tres razones por las que a menudo se critica a la prensa occidental cuando cubre las noticias de África: en primer lugar, porque asocia el continente con la «negritud» y el «razonamiento tribal«; en segundo lugar, porque representa a África como una entidad homogénea cuando está formada por 54 países; y tercero, porque utiliza casi exclusivamente fuentes occidentales [2].

Al analizar el contenido de 282 artículos de ocho periódicos franceses y británicos, Nothias trató de averiguar si estas críticas tenían un fundamento empírico sólido. Publicados entre 2007 y 2012, los textos analizados se centraron en las celebraciones relacionadas con el 50 aniversario de la independencia en 24 países africanos. Para complementar estos datos, el investigador también realizó entrevistas con periodistas que trabajan como corresponsales en África.

Toussaint Nothias es profesor en el Centro de Estudios Africanos de la Universidad de Stanford. Crédito de la foto: Tierra Común

Según Toussaint Nothias, los trabajos académicos, generalmente, coinciden en dos puntos: el tratamiento mediático de África es pobre y transmite en su mayoría imágenes negativas. A pesar de representar casi el 15% de la población mundial, el continente africano tiende a ser pasado por alto por las secciones extranjeras o internacionales: Wilke, Heimprecht y Cohen [3],que han analizado las noticias internacionales difundidas en los telediarios de las televisiones de seis países europeos en 2008, encontraron que solo el 3% de la cobertura internacional se relacionaba con África. Otros estudios, como los de Graham y Sabbata [4],conducen a resultados similares. Igualmente, muchos estudios como el de Beer [5] muestran que África, a menudo, se presenta en contextos negativos. Nothias subraya, no obstante, que la actualidad es globalmente negativa y no sólo con respecto a África.

Señala igualmente que muchos estudios padecen de un sesgo anglófono y que hay muchas menos investigaciones interesadas en las antiguas colonias francesas que en las colonias británicas. En su análisis, Toussaint Nothias se centra en artículos en periódicos franceses y británicos sobre el 50 aniversario de la independencia en 24 países africanos. Este tema le permite evitar que los artículos que tratan sobre guerras, crisis y conflictos -temas negativos- dominen sus resultados. El investigador también se centró en los tres puntos de crítica mencionados anteriormente y derivados de la literatura científica concerniente al tratamiento mediático sobre el África Occidental, y los examina sobre la base de sus datos.

 

«Negritud» y conflictos tribales

Según Nothias, muchos autores critican el hecho de que el tratamiento occidental de África se basa en imágenes, en la retórica y técnicas lingüísticas que perpetúan la ideología colonial. El «razonamiento tribal» a menudo se presenta como la causa de los conflictos en África, y estos últimos se perciben, esencialmente, como diferentes a los europeos. Por otra parte, el continente africano a menudo se asocia con la negritud o con la oscuridad: «el continente negro» (dark continent) incluso con «el corazón de las tinieblas» (heart of darkness). Estas formulaciones se refieren a las narrativas coloniales que presentan a África como «diferente«.

Es por ello que Nothias ha estudiado los campos léxicos que aparecen con mayor frecuencia en los artículos. Como resultado: más de la mitad (55%) de los textos contienen palabras relacionadas con la «inestabilidad social y política«, seguidas de los temas: «violencia y muerte» (49%), «corrupción» (38%) y «pobreza» (34%). La prevalencia de estos campos léxicos indica, por lo tanto, una cobertura principalmente negativa, focalizada en los problemas. La categoría «progreso y éxito» sólo ocupa el quinto lugar en el ranking, con el 21% de los artículos. Las expresiones que vinculan a África con el tribalismo, sin embargo, solo se usaron en el 8% de los textos, mientras que la palabra «magia» no apareció en absoluto. Por lo tanto, los análisis de Nothias no permiten confirmar el prejuicio según el cual África se representaría como «diferente» a través de referencias al tribalismo y las «tinieblas«.

 

África como bloque homogéneo

La representación de África como un «país» o como una entidad homogénea, así como las generalizaciones obtenidas de las observaciones individuales, también se citan como uno de los puntos débiles de la cobertura occidental de África. Nothias examinó la frecuencia con la que los artículos se referían a «África«, o incluso como «continente» y analizó las estrategias lingüísticas de los periodistas. También habló con los corresponsales sobre su percepción acerca de esta tendencia a la homogeneización. Sus interlocutores concluyeron que eran conscientes del riesgo de homogeneización y que estaban tratando de evitarlo.

Sin embargo, este análisis reveló que el 72% de los artículos contenían generalizaciones. En el 33% de los casos, los periodistas que informaban sobre la celebración de la independencia de un país en particular tendían a ver la «independencia africana» como un asunto global. Esta cuestión era particularmente visible en la prensa francesa, tal vez debido al hecho de que, durante el período analizado, algunos desfiles de independencia fueron organizados en Francia con representantes de las antiguas colonias.

Poco menos de la mitad de los artículos (42%) contenían generalizaciones excesivas, comparaciones innecesarias, al igual que una sobreutilización de los términos «África» y «africano«. Por ejemplo, la situación de un país africano a menudo se presenta como ejemplar para el conjunto del continente, o la cobertura de la situación de un Estado está plagada de comparaciones con «otros países africanos«. Refiriéndose a otros estudios, Nothias explica que tales generalizaciones son mucho menos frecuentes en el tratamiento mediático de Asia o América Latina.

 

Tres voces occidentales dominan

Una tercera crítica reprocha frecuentemente a los artículos que tratan de África de favorecer a las fuentes occidentales y no africanas. Las voces de los representantes no gubernamentales locales o que no son miembros de ONG son extremadamente raras. Nothias concluye que África a menudo se discute desde el exterior.

Sus análisis confirman que los políticos son los protagonistas citados más frecuentemente en los artículos. Sin embargo, también muestran que la prensa francesa y británica no se basa principalmente en fuentes occidentales: en los artículos franceses, las fuentes occidentales y africanas estaban presentes en proporciones iguales (48% en ambos casos); en los artículos británicos, las fuentes africanas representaron el 61% contra el 32% de voces occidentales.

Por un lado, esto indica que la mayor parte de los corresponsales son conscientes del sesgo occidental, algo que muchos periodistas han confirmado en las entrevistas. Por otra parte, la proporción de fuentes occidentales sigue siendo alta y, en cuanto a las voces africanas, son predominantes las de las autoridades. Algunos políticos particularmente conocidos en Occidente son a menudo puestos en evidencia (en un periódico británico, por ejemplo, sucede con Mugabe en Zimbabwe), incluso si el artículo habla principalmente sobre otro país.

Nothias también analizó los verbos utilizados para introducir citas de diversos interlocutores. A diferencia de las fuentes occidentales, las fuentes africanas eran descritas con mucha menos frecuencia con verbos que las retratan como racionales (por ejemplo, «explicar«, «anunciar«), y sí con verbos más emocionales («reclamar«, «quejarse«).

Según el autor, estos resultados muestran que los actores africanos tienen menos oportunidades que los occidentales para expresarse en los medios de comunicación y ser presentados de manera diferenciada. En última instancia, los interlocutores occidentales y los políticos siguen, a fin de cuentas, dominando la cobertura mediática.

 

Algunas críticas son exageradas

Los resultados de Toussaint Nothias muestran que el tratamiento mediático de África, en Francia y Gran Bretaña, presenta problemas evidentes debidos en parte a los conflictos y relatos coloniales. Por otra parte, algunas de las críticas que surgen a menudo parecen exageradas y estereotipadas. En particular, el tribalismo y la «negritud» rara vez se han atribuido al continente en los artículos estudiados.

Toussaint Nothias supone que los periodistas occidentales son cada vez más conscientes de los problemas poscoloniales y que en el futuro esto podría alentarlos a evitar recurrir a estereotipos y generalizaciones. Las voces africanas, sin embargo, deberían citarse con más frecuencia. Algunos medios de comunicación ya están respondiendo en parte a las críticas, informando explícitamente sobre noticias positivas de África, explica Nothias. Por ejemplo, Al Jazeera English explica que la campaña «Escuche la historia humana» tiene como objetivo ofrecer una alternativa a los muy criticados informes occidentales sobre la crisis en Ruanda y que las personas afectadas deberían poder expresarse.

 

Artículo original: Comment le journalismo occidental parle de l’Afrique?

Autoría del texto original: Johanna Mack 

Nombre del traductor: Javier Urzainqui 

Fecha de la traducción: 17 de febrero de 2022

 

Referencias:

[1] Scott Martin (2009), Marginalised, Negative or Trivial? Coverage of Africa in the UK Press » in Media, Culture and Society, 31 (4), pp. 533-557

[2] Toussaint Nothias (2018), «How Western Journalists Actually Write About Africa», en Journalism Studies, 19 (8), p. 1138–1159

[3] Wilke Jürgen, Heimprecht Christine, & Cohen Akiba (2012), «The geography of foreign news on television: A comparative study of 17 countries», en International Communication Gazette, 74 (4), pp. 301–322

[4] Graham Mark, Stefano De Sabbata (2013), The Geographic Focus of World Media, Universidad de Oxford: Oxford Internet Institute

[5] De Beer Arnold S. (2010), «News From and in the ‘Dark Continent’, en Journalism Studies 11 (4), pp. 596-609

 

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