Cómo los tabloides fueron capaces de marcar el debate sobre el Brexit

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Mientras el Brexit ha sido exhaustivamente discutido desde una gran variedad de perspectivas, el papel jugado por los medios Británicos y en particular por los tabloides, requiere de un escrutinio mayor por la fragmentación que hicieron en la carrera hacia el referéndum.

Uno difícilmente puede exagerar la habilidad de los medios de instigar debates públicos para ponerlos en la agenda de noticias. Mientras esto pueda ser ejercido para hacer el bien, el cuarto poder desempeña una función de guardián democrático de la pluralidad del escenario público, pero el poder mediático puede igualmente servir a lógicas comerciales y a los propios intereses ideológicos y políticos de los periódicos. Las noticias entonces no son una mera circulación de información -por o de un medio-, sino que también están enmarcadas en una estrategia ideológica de un periódico.

 

Una larga tradición de visión euroescéptica

Algunos de los ejemplos de la construcción de percepciones de la opinión pública por parte de la prensa, pueden tomarse de los tabloides británicos más relevantes y que han cubierto históricamente las relaciones entre Reino Unido y los EE.UU, y más recientemente, el Brexit. La prensa de tabloides británica tiene una larga tradición de Euroescepticismo y Eurofobia en sus editoriales

Incluyendo la promoción de varias cruzadas en torno a diferentes mitos europeos y subrayando infamias como la del The Sun “Up your Delors” (“Vete a la mierda Delors”). En general, los tabloides han sido responsables de la trivialización (algunos lo podrían llamar la “tabloidización”) de las políticas europeas, un proceso que muy certeramente ha contribuido a la prensa escrita británica de ser considerada como la menos objetiva en Europa.

Desde hace años, titulares como The Daily Mail, The Sun y el The Daily Express han sido particularmente activos en retratar al Reino Unido como una víctima del complot de la Bruselas “cosmopolita”. De acuerdo con algunas de sus noticias y encabezados, resultaría por ejemplo que el Parlamento Británico sería forzado a adoptar prohibiciones de las calderas y bombillas británicas tradicionales o a las mujeres británicas se les empezaría a requerir devolver viejos juguetes sexuales para cumplir con la normativa de la Unión Europea. (Ver la página de la Comisión Europea sobre el mito de la Debunking para obtener una lista completa).

Como la mayoría de los tabloides cubrieron la campaña del referéndum del Brexit como prominentes partidarios del lado de la salida (con la excepción de los afines al laborismo como Daily Mirror o el Sunday Mail que tomaron una oposición respecto a sus publicaciones hermanas y el políticamente extravagante Daily Star), estos pudieron establecer unas premisas a sus audiencias y fueron capaces de pre-legitimar al Brexit incluso antes de la llamada a las urnas

 

Una consolidación de los discursos populistas

Lo que vimos durante la campaña del referéndum fue de facto la consolidación de los discursos populistas, como advierto en un artículo que recientemente presenté en un evento sobre populismo del LSE. Aquí, uso el término populista (una propuesta de término muy debatido entre académicos) en su significado básico, es decir, refiriéndose a las personas.

Por supuesto, en muchos de los discursos políticos el término “pueblo” suele ser invariable y un recurso semántico y retórico vago. Pero lo que convierte a los discursos políticos en diferentes de un discurso democrático es como traslada a la gente a confrontar con sus enemigos imaginarios y el continuo uso de una retahíla típica de exclusiones.

Mi estudio, basado en el análisis lingüístico de como la palabra “la gente/el pueblo” ha sido usado en las líneas de los tabloides durante la campaña del referéndum, sugiere que el lenguaje de los tabloides ha sido constantemente elaborado desde los puntos de vista binarios de los populistas. Durante la campaña, los tabloides tradicionales tendieron a poner “El pueblo británico” (a veces también acompañado con adjetivos como “ordinario” o “explotados”) como un grupo distintivo que era antagonista de otros grupos de “gente” que, al contrario, solían ser caracterizados como migrantes.

La prensa sensacionalista identificaba además a la Unión Europea, Bruselas, al Presidente Obama o los Eurócratas como enemigos internacionales del “pueblo británico y por otra parte, a Westminster y los tecnócratas como enemigos domésticos.

 

Los tabloides populistas y la legitimación del Brexit en la prensa británica

Esta caracterización jugó un papel clave en como los tabloides fueron capaces de fragmentar el debate sobre el referéndum del Brexit en torno a las dinámicas tradicionales del populismo. Notablemente, la cobertura recurrió a la política de las pérdidas de la identidad y de resentimiento sobre la inmigración dentro de argumentos de presión social, pero también dentro de argumentos de riesgo y seguridad, con los cuales en algunos casos, se encontraron sumergidos en un pánico moral explícito por la xenofobia.

De forma similar, en relación con el pulso del “ordinario pueblo británico” contra las élites, la tónica dominante en general fue un reafirmamiento del orgullo por el sentimiento nacional como un desafío,  de la misma manera que se caracteriza el reciente Euroescepticismo sobre otras democracias. Levantándose ante el “bullying” del FMI, los ajustes de David Cameron y George Osborne o por la corrupción de los burócratas de la UE, como se solía poner de ejemplo en muchos artículos del Daily Mail.

Una clave que vale poner en relieve aquí es que los tabloides no hacían simples actos como plataformas comunicativas amplificando (o silenciando) a los principales actores y argumentos de la campaña del referéndum, sino que, más bien, ellos efectivamente (des)legitimaron el Brexit a lo largo de una lógica sensacionalista como bien habían acordado a su propia línea ideológica. Además, no debería de verse este auge sensacionalista (populista) solamente limitado a la campaña.

Como he argumentado anteriormente, una larga sección de la prensa británica ha tenido un papel histórico en la producción de la propaganda anti-UE basada en noticias sensacionalistas y un sentimiento anti-inmigración. Todas las evidencias sugieren que este histórico camino no se ha detenido con el resultado del referéndum, ya que de facto, el empuje populista ha conducido constantemente la cobertura post-referéndum  del Brexit.

 

Apelando a la voluntad del pueblo

Los apelamientos a la “voluntad del pueblo” (y la deslegitimación de los partidarios de un Brexit más blando o contrarios al Brexit como “enemigos del pueblo”) han sido la llave conductora de los discursos públicos e institucionales.

La larga cobertura de las noticias europeas en la prensa sensacionalista y la articulación de los discursos populistas del Brexit, han sido instrumentos en consonancia con la cadena de legitimación que han institucionalizado los discursos euroescépticos extremos, que originalmente emergían en pequeñas franjas del espectro político británico y ahora vemos son el centro de la implementación del Brexit.

Por supuesto, el término “pueblo” ha sido igualmente apropiado por otros actores para construir contradiscursos. Pero hasta el momento, estos son los ejes centrales donde se están llevando a cabo la lucha por el debate del Brexit.

 

Datos técnicos

Autor original: Franco Zappettini

Texto original:EJO UK

Traducción: Lorena Kancha

Edición: Romina Morales

Imagen de Portada: Banksy

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